Carlos Martínez.

SAN LUIS - Es difícil no notar le energía y el carisma que trae Carlos Martínez al montículo, además de su recta que supera las 90 millas por hora y una curva para complementarla.

Todo eso se vio el jueves en la victoria del dominicano por los Cardenales sobre los Gigantes. Ahora San Luis ha ganado cada uno de los cuatro juegos iniciados pro Martínez en el 2014.

Aparentemente, tienes que escuchar al joven de 22 años para apreciar por completo su personalidad.

"Vuelve (al dugout) y dice todo tipo de cosas; a veces suena como un gallo", dijo el manager de los Cardenales, Mike Matheny, después del triunfo de su equipo el jueves. "No he podido descifrar eso todavía. Sea lo que sea que esté haciendo, los muchachos se están riendo y están sonriendo. Esa energía que traen los jóvenes cuando suben es contagiosa. Y luego hizo que par de cosas sucediera.

"Si simplemente estás haciendo mucho ruido y no produciendo, es otra cosa completamente. Pero él está haciendo un buen trabajo en el montículo y, (el jueves), en el plato".

La habilidad atlética de Martínez se vio en San Francisco, donde empujó dos carreras con un sencillo y luego se tiró de cabeza para fildear un toque de bola del venezolano Grégor Blanco (aunque éste llegó quieto a la primera). Esa última jugada le quitó el aire, pero Martínez reaccionó y más adelante ponchó con las bases llenas a Buster Posey.

Después de eso, Martínez describió su salida de 5.0 innings como "la mejor que he hecho". Su manager estuvo de acuerdo.

"Fue su mejor, sin duda", dijo Matheny. "Creo que su movimiento hacia el plato fue consistente, fluido. Se veía que su brazo estaba bien sincronizado con su cuerpo. Me parecía que estaba pitchando, más que tirar con todo a ver qué tan venenoso podía ser".

Los Cardenales nunca han cuestionado el potencial del oriundo de Puerto Plata, R.D. Desde hacía un tiempo le daban le etiqueta de uno de los pitchers de más talento en su sistema. Martínez ha pedido la oportunidad de abrir desde que llegó al equipo grande como relevista el año pasado, y ahora se encuentra con dicha oportunidad debido a que se encuentran tres abridores de San Luis en la lista de lesionados.

Martínez tiró 5.0 entradas-su mayor cantidad en la temporada-contra los Gigantes, permitiendo cinco hits y una carrera y dando una base por bolas al utilizar 88 pitcheos. Ahora una de las tareas del derecho es mejorar su eficiencia para llegar más lejos en sus aperturas. El potencial de cosas buenas está por las nubes y ahora los Cardenales pretenden utilizar al dominicano como abridor durante el tiempo que sea necesario.

Hasta ahora, ha sido una fórmula ganadora.

"Nunca he visto ninguna falta de confianza de este muchachos, sin importar la situación", dijo Matheny. "Tal vez en una ocasión cuando subió el año pasado se vio un poquito mareado, pero ahí fue cuando (el receptor boricua) Yadi (Molina) le dijo par de cosas en el montículo. Después de eso, nunca lo he visto en la lomita sin pensar, 'Este muchacho tiene plena confianza y va a hacer el trabajo'. Ese es uno de sus mayores fuertes".