Bryan Price. (Paul Sancya/AP)

Por diversos motivos, los equipos de Grandes Ligas no son de darle confianza a los coaches de pitcheo o ex lanzadores en el puesto de mánager, y prefieren que se concentren exclusivamente en su especialidad.

Poco a poco, sin embargo, se asoman más. Bryan Price debuta este año al frente de los Rojos de Cincinnati, uniéndose a John Farrell (Boston) y Bud Black (San Diego) como ex coaches que toman las riendas de una novena.

¿Cuán raro? Tome en cuenta que cuando Black se hizo cargo de los Padres en 2007 era el único piloto con antecedentes trabajando únicamente con lanzadores. En su primer año al mando, Farrell viene de sacar a los Medias Rojas campeones de la Serie Mundial.

Ahora es el turno de Price. Reemplaza a Baker, cuyo despido fue precipitado con un cierre de seis derrotas en fila, incluyendo el revés ante los Piratas de Pittsburgh en un juego de wild cards de la Liga Nacional.

Baker condujo a a Cincinnati a tres temporadas de 90 victorias en las últimas cuatro campañas, un grado de éxito no visto desde la era dorada de los Gran Maquinaria Roja en la década de los 70. Pero los Rojos se despidieron a las primeras de cambio en cada una de las tres oportunidades que se clasificaron a la postemporada con Baker.

El objetivo de Price es cambiar la tendencia de un equipo que brilla de manera óptima entre abril y septiembre para claudicar irremediablemente en octubre.

"Este es un equipo capacitado para conseguir algo más", afirmó Price como consigna. "La expectativa es llegar más lejos que una primera ronda".

Y se trata ganar una serie de postemporada para Cincinnati por primera vez en dos décadas. Deberán remar dentro de una división, la Central de Liga Nacional, que el año pasado clasificó a tres equipos a la postemporada, junto con San Luis y Pittsburgh.

El fuerte es la rotación, con los brazos derechos del dominicano Johnny Cueto, Mat Latos, Homer Bailey y Mike Leake junto al zurdo Tony Cingriani. Cueto, el as del quinteto, sólo pudo realizar 11 aperturas el año pasado por una lesión dorsal, luego de ganar 19 juegos la campaña previa. Latos se tuvo que someter a una artroscopía en la rodilla izquierda poco antes del inicio de los entrenamientos de primavera y es duda para iniciar la campaña.

Otra vez, los Rojos se contuvieron al deseo de poner como abridor al cubano Aroldis Chapman (38 rescates, 2.54 de efectividad y 112 ponches en casi 64 innings). Y el bullpen se reforzará con Sean Marshall y Jonathan Broxton, un par de preparadores que se perdieron casi toda la campaña anterior por lesiones.

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RECAMBIO INTERNO:

Ante varias bajas, los Rojos no salieron a buscar los reemplazos afuera. Los encontraron en sus propias filas.

Como el jardinero central Shin-Soo Choo exigía un contrato que el presupuesto del club no estaba en condiciones de asimilar, debieron dejarlo ir como agente libre a los Rangers de Texas, luego de una sensacional campaña como primer bate con un porcentaje de embasado de .423. Billy Hamilton tomará el puesto de Choo en el orden al bate y cubrirá el bosque central, posición en la que tiene sólo un año de experiencia en Triple A. Tuvo una breve actuación en septiembre, acumulando promedio de bateo de .368 con 13 robos en 14 intentos.

Se desprendieron del receptor Ryan Hanigan dentro de una canje a tres bandas, en el que obtuvieron a un prospecto, y abriendo el camino para que Devin Mesoraco se convierten en el cátcher.

También vieron partir como agente libre al abridor Bronson Arroyo, quien firmó con Arizona. El derecho Arroyo apenas una vez desde 2005 no ha fallado en cubrir al menos 200 innings. Su lugar en la rotación quedó en manos de Cingrani, quien tomó debutó el año pasado tras la lesión de Cueto y logró una marca de 7-4 con 2.92 de efectividad y 120 ponches en casi 105 innings de trabajo.

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LO QUE DEBE SALIR BIEN:

En cierto sentido, tener de vuelta al jardinero izquierdo Ryan Ludwick --su cuarto bate-- es como una adquisición. Ludwick se lesionó el hombro derecho en el primer día de la pasada campaña. No reapareció hasta mediados de agosto, pero el hombro no estaba del todo recuperado y apenas aportó dos jonrones con 12 remolcadas al participar en 38 juegos.

El bate derecho de Ludwick es vital para el andamiaje ofensivo de los Rojos que depende de Joey Votto y Jay Bruce, ambos zurdos. Baker era de poner a Ludwick o al segunda base Brando Phillips entre Votto y Bruce, de modo que la alineación no quedará expuesta ante los relevistas zurdos en los últimos innings.

Como quinto al bate la mayor parte de la campaña, Bruce bateó 30 jonrones y fijó una marca personal con 109 carreras impulsadas. Votto lideró la Liga Nacional en embasado por cuarto año seguido con .433 (recibió 135 boletos), además de conectar 24 jonrones y producir 73 anotaciones.

Cincinnati anotó 698 carreras la pasada campaña, por detrás de Colorado y San Luis en la Liga Nacional. Con un Ludwick, el de los 26 jonrones y 80 remolques de 2012, en plena forma, esta alineación puede causar mucho más daño.

EL PEOR ESCENARIO:

Con 32 años, hay claros indicios de declive por parte del segunda base Phillips. Más allá que produjo 103 carreras, sus porcentajes de embasado (.310) y slugging (.316) fueron los más bajos de su carrera, además de un alza en la cuenta de ponches (98).

No hay duda de la velocidad de Hamilton, pero aún tiene que demostrar que puede batear y embasarse en las mayores.

¿Qué producción ofrecerán los bates secundarios como Mesoraco, el tercera base Todd Frazier y el campocorto Zach Cosart?