Angel Pagán. (Marcio Jose Sanchez/AP)

SCOTTSDALE, Arizona - Angel Pagán ha reducido sus metas a lo esencial. No es para menos.

El boricua se perdió más de la mitad de la temporada pasada debido a una lesión en la corva izquierda. Dicho contratiempo influenció su objetivo principal para este año: "Jugar en la mayor cantidad de juegos posible", expresó Pagán.

Los Gigantes quieren lo mismo. Su récord fue de 34-32 en partidos con Pagán como jardinero titular. Fue un modesto porcentaje de ganados y perdidos de .515, pero bastante bueno comparado con la marca de 42-54 sin el puertorriqueño. San Francisco terminó la campaña con 76-86 en sentido general.

El equipo de la Bahía vio lo que puede hacer Pagán en el 2012, cuando el guardabosque ayudó al club a ganar la Serie Mundial al fortalecer su ofensiva y mejorar su defensa.

Durante la mayor parte de la segunda mitad del 2013, los Gigantes estuvieron cerca de igualar a los Marlins de 1998 como los únicos equipos de terminar en el sótano de su división al año de ganar la Serie Mundial.

Al final, San Francisco ganó 10 de sus últimos 15 encuentros para evitar esa distinción, empatando con los Padres en el tercer lugar del Oeste de la Liga Nacional. Pagán ayudó a los Gignates a escapar del último lugar, bateando .323 (93-30) después de volver al lineup titular el 30 de agosto. Ese trecho de 25 juegos del veterano, dijo el manager Bruce Bochy, "le dio la confianza de que estaba bien".

De su parte, Pagán reconce el impulso que se ganó de su buena recta final del año pasado.

"Sentí que jugué mejor de lo que la gente esperaba y enseñé la velocidad que tengo normalmente", dijo.

Empezando la segunda temporada de un contrato de cuatro años y US$40 millones con los Gigantes, Pagán llegó a los entrenamientos de San Francisco en excelentes condiciones físicas. Su programa invernal consistió de estiramiento y ejercicios de agilidad para mantener bien las piernas-y para evitar más lesiones en las corvas. También agregó músculo a la parte superior del cuerpo para recuperar el poder que lo llevó a conectar 61 extrabases en el 2012.

La mayoría de los otros integrantes de los Gigantes también llegaron en buena forma, algo que notó Pagán.

"El año pasado debería servir de motivación para nosotros", dijo. "No queremos ser los que estén viendo los playoffs. Queremos estar en los playoffs.

"Fue un mal año, pero lo bueno es que debe ser una experiencia para aprender a estar motivados desde el principio".

La motivación nunca ha sido un problema para Pagán, de 32 años. Aun durante su temporada acortada del 2013, dio tres batazos para dejar en el terreno a la oposición, la mayor cantidad desde que el también boricua Andrés Torres también conectó tres en el 2010.

Uno de dichos batazos esencialmente definió la temporada de los Gigantes. Su jonrón dentro del parque de dos carreras del 25 de mayo frente al relevista venezolano de los Rockies, Rafael Betancourt, le dio una victoria por 6-5 a San Francisco sobre Colorado.

Pagán se perdió los próximos 84 partidos debido a la lesión en la corva y fue operado. Como fue el caso con el resto del equipo, rara vez se vivió un momento tan bueno como ése el resto del camino.

Una percepción popular pero equivocada es que Pagán se lesionó deslizándose en el home en dicha jugada. Pero el jardinero afirmó esta semana que sintió los dolores en un principio al perseguir un batazo en los jardines en el segundo inning de aquel juego vs. los Rockies.

Pagán pudo haberse detenido en la segunda o la tercera al dar su batazo en el décimo inning esa noche, pero reinó su instinto competitivo.

"Si tuviera que hacerlo de nuevo, lo haría igual", dijo. "Voy a dejarlo todo en el terreno para mis compañeros. Estoy seguro de que harían lo mismo por mí".