Don Mattingly. (AP)

LOS ANGELES -- Después de asegurar la División Oeste de la Liga Nacional el 19 de septiembre, el propietario más famoso de los Dodgers dijo lo siguiente:

"Sólo logramos la Meta #1", expresó vía Twitter Magic Johnson. "Hoy tenemos que tener en la mira la Meta #2: ¡Derrotar a quien sea nuestro oponente e los playoffs!"

Mientras los medios de comunicación se han enfocado en la fiesta de los Dodgers en la piscina del Chase Field, el equipo de Los Angeles ha tenido que pensar en el próximo reto.

Con una nómina de US$230 millones, la expectativa es todo o nada.

El manager Don Mattingly está en las últimas semanas de su contrato, así que a él no se le tiene que recordar la urgencia de ganar ahora.

"Fuimos mencionados como los favoritos durante todo el invierno, los entrenamientos y al principio de la temporada", dijo el gerente general de los Dodgers, Ned Colletti. "Pero aún había que salir a jugar los partidos. Tuvimos que ignorar todo lo que se decía. Es difícil cuando se espera que ganes".

Es aun más difícil cuando los mejores peloteros no pueden jugar. La salud fue el motivo de los tiempos buenos y malos de los Dodgers este año, y la postemporada no será diferente.

¿Podrá Andre Ethier jugar con la lesión en un tobillo? ¿Podrá el dominicano Hanley Ramírez seguir sin dolores en la espalda? ¿Podrá Matt Kemp, tres veces enviado a la lista de lesionados en la campaña, mantenerse sano? ¿Podrá el cubano Yasiel Puig canalizar bien sus instintos y evitar los choques con la pared? ¿Podrá jugar duro Carl Crawford sin lastimarse?

¿Quién sabe? Algunos son de cristal y otros juegan demasiado duro, pero por el motivo que sea, los éxitos de los Dodgers en los playoffs probablemente dependan de la salud más que otra cosa. Crawford y Puig parecen estar bien ahora, pero se han perdido partidos por lesión en las últimas semanas.

Sólo Crawford parece estar corriendo duro desde las lesiones; la gran interrogante es si podrán todos estar a toda marcha para el inicio de los playoffs.

Los Dodgers demostraron este año que pueden ganar sin Kemp. Pero ahí estaba Ethier para encargarse del jardín central. Y cuando saltaron del sótano al primer lugar de la División Oeste, coincidió con la recuperación de Ramírez y el ascenso desde Doble-A de Puig.

"No puedes decir Puig sin decir Hanley", expresó Mattingly. "Puig recibió mucha atención, pero Hanley causó un gran impacto".

Mattingly va más lejos a la hora de señalar dos momentos clave en la temporada.

"Nos ganamos mucha confianza (del 2 al 10 de julio) ganando dos de tres en Colorado y en San Francisco, y luego barrimos a los Diamondbacks", manifestó. "Pudimos acercarnos a 2.5 juegos del primer lugar para el Juego de Estrellas, y a esa altura sabíamos que estábamos en la pelea".

Para Mattingly, una mejor salud resultó en un mejor béisbol, que resultó en más confianza.

Cuando se lesionaron Chad Billingsley y Josh Beckett, además de las dolencias repetidas de Chris Capuano y Ted Lilly, una rotación con un superávit de brazos de repente no tenía suficientes.

El pitcheo abridor se solidificó cuando Colletti adquirió de los Marlins al derecho Ricky Nolasco. Éste se unió a Clayton Kershaw, Zack Greinke y Hyun-Jin Ryu, mientras que A.J. Ellis se afianzó como cátcher titular.

Los Angeles también contó con aportes cruciales de jugadores como Nick Punto, Skip Schumaker y Jerry Haiston Jr., además de Michael Young en la recta final.

En la tercera base, el dominicano Juan Uribe tuvo su mejor temporada desde el 2010, cuando ayudó a los Gigantes a ganar la Serie Mundial.