El dominicano José Ramírez ha impresionado a todo el mundo a cada nivel, sea liga menor, pelota invernal o los entrenamientos de primavera. Por fin tendrá la oportunidad de enseñar su talento con el equipo grande los Indios, ya que fue subido por la Tribu el domingo.

En su debut en la Gran Carpa, el segunda base entró como corredor emergente y anotó con el jonrón de bases llenas de Mike Avilés en la victoria de Cleveland el domingo en Detroit.

Ramírez bateó .272 con 25 extrabases y 38 empujadas en 113 partidos por Doble-A Akron en esta temporada. Encabezó la Liga del este con 38 bases robadas en 54 intentos y terminó cuarto con 78 anotadas. Además, recibió 39 bases por bolas y se ponchó apenas 41 veces.

Aunque a sus 20 años es el cuarto jugador más joven en Grandes Ligas ahora mismo, los Indios tienen previsto utilizarlo en una variedad de papeles en septiembre.

"Para eso está aquí", dijo el manager de Cleveland, Terry Francona. "No subiríamos a un muchachos si no tuviéramos planes de ponerlo a jugar. Creemos que tiene un nivel más allá de su edad. ¿Tendremos que enseñarle ciertas cosas sobre la marcha? Por supuesto que sí, pero (Ramírez) ha impresionado a todos".

En el invierno del 2012-13, Ramírez bateó .312 por los Toros del Este en la República Dominicana, terminando en el tercer lugar en promedio detrás de Jean Segura y Oscar Taveras. Luego, en dos juegos con los Indios en la Liga del Cactus, se fue de 9-4 con un doble y tres empujadas.

"(Fue destacable) la forma en que se manejó (en los entrenamientos) y sus turnos siempre fueron de calidad", dijo Francona. "Por la forma en que se manejaba en el terreno, no parecía que el juego fuera demasiado rápido para él. Son muchas las cosas de él que se pueden admirar".

Ramírez se robó el home el 18 de agosto por Akron cuando se dio cuenta de que el pitcher contrario miraba hacia el suelo mientras se preparaba para lanzar. El dominicano ha expresado que le gusta jugar con mucha energía, emulando a su jugador favorito, su compatriota José Reyes.

Para un pelotero que ya saltó Clase-A este año, Ramírez ha hecho un gran salto-aunque ahora tuvo un pequeño tropezón.

Al joven se le olvidó traer su bulto al ser ascendido, así que los encargados del clubhouse visitante de Detroit tuvieron que encontrarle sus spikes para el domingo.

De su parte, Ramírez está contento de vestir un uniforme de Grandes Ligas por primera vez.

"Creo que me fue bien en esta temporada, porque jugué duro y nunca me rendí", dijo el oriundo de Baní. "Sobre todo tomando en cuenta que no empecé muy bien, pero mejoré y estoy bien sorprendido".