Hace un año, Mike Matheny nunca había estado al mando de un equipo.

Ahora observen sus logros en el 2012.

Tras ser contratado para reemplazar al futuro miembro del Salón de la Fama, Tony La Russa, en San Luis, Matheny borró cualquier duda de si el ex receptor estaba listo para tomar las riendas de una de las franquicias más históricas en las Grandes Ligas.

"Estoy consciente de que hay un alto nivel de expectativas en este trabajo", declaró Matheny. "Si pensaba que no podía hacerlo, no hubiera sido parte del proceso de entrevistas".

Matheny hizo un buen trabajo.

El piloto guió a los Cardenales a uno de los Comodines de la Liga Nacional, luego eliminó a los Bravos en un duelo decisivo. Su equipo sorprendió a los Nacionales en la Serie Divisional antes de que cayeran ante los Gigantes en la Serie de Campeonato.

Fue una campaña tan impresionante para que fuera tenido en cuenta para el premio al Manager del Año de la Liga Nacional, pero solamente Davey Johnson de Washington, Bruce Bochy de San Francisco y Dusty Baker de Cincinnati fueron los finalistas.

Durante la temporada, hubo momentos en que Matheny enfrentó enormes retos. Estuvo en el primer lugar de la división las primeras seis semanas de la campaña, después los Cardenales cayeron al tercer lugar tras tener fojas perdedoras en mayo y junio.

"Claro, en varias ocasiones tuve mis dudas", reconoció Matheny. "Los aficionados también dudaron todas mis decisiones -- ellos se merecen hacerlo. ...Pero aprendes de tus éxitos y tus fallas. Tomé muchas notas, trabajé con los coaches y traté de asegurarme de poder ayudar a los muchachos".

El esfuerzo valió la pena.

Los Cardenales se recuperaron en los últimos dos meses. Ganaron 41 de sus últimmos 70 juegos -- incluyendo 14 de los últimos 20 -- para avanzar a la postemporada por 25ta vez en la historia de su franquicia.

Por eso el gerente general John Mozeliak sintió que tomó la decisión correcta de contratar a Matheny de una lista de finalistas que incluyó al puertorriqueño José Oquendo, Terry Francona y Ryne Sandberg.

"Una de las cosas que tuvimos en cuenta para el reemplazo de Tony La Russa fue encontrar a alguien que entendiera la cultura que desarrollamos y cómo hacemos las cosas aquí", señaló Mozeliak. "Quería alguien que mantuviera lo que ya tenemos y que fuera parte del futuro al largo plazo".

Matheny también respetaba a La Russa, ya que jugó bajo su mando por cinco años. La Russa, al final de cuentas, pasó 16 de sus 33 campañas como manager en San Luis y obtuvo 2,591 de sus 5,097 victorias con los Cardenales.

"Tony siempre estaba preparado", dijo Matheny. "Estaba listo para cualquier cosa -- y jugando para él nunca sentías que tu oponente te iba a sorprender. Aprendí de él lo importante que es estar preparado".

Las lecciones rindieron dividendos para Matheny en su primer año en la cueva.