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Para un equipo que no ha ganado o perdido tres juegos en fila desde abril hasta la semana pasada, que pasó casi dos semanas alternando victorias y derrotas en mayo y se colocó a sólo un juego de la marca de .500 ocho veces en siete semanas antes de finalmente registrar un récord positivo el fin de semana, ha sido un camino atropellado para los Tigres de Detroit.

Al final, su récord de 44-42 muestra apenas un triunfo menos de la marca que tenían el año pasado a esta altura de la campaña.

"Creo que, en general, hemos sabido sobrevivir", dijo el mánager Jim Leyland la semana pasada. "Creo que esa es la mejor forma de resumir esta primera mitad".

Al ver su lista de lineups, incluyendo el número de transacciones en la lista de lesionados que ha resultado en 42 peloteros diferentes viendo acción en el juego, te das una idea del por qué.

"Esa es la mejor forma de verlo", manifestó el derecho Justin Verlander. "Hemos sobrevivido. Ha habido oportunidades en las que pudimos ganar terreno y no lo hicimos, y otras en las que bien pudimos retroceder y aguantamos".

En muchas otras situaciones, los Tigres hubieran sido una decepción, un equipo coqueteando siempre con la marca de los .500, batallando para encontrar su forma. A pesar de todo, los felinos se han mantenido a una distancia alcanzable de la cima en su división.

Detroit se encuentra a 3 1/2 del primer lugar en la División Central de la Liga Americana, y a un juego y medio atrás en la carrera por el Comodín. A los Tigres le quedan 10 juegos por disputar este año en contra de los punteros Medias Blancas de Chicago, y 12 encuentros por jugar contra el segundo lugar Indios de Cleveland.

"Hemos sobrevivido con altibajos, hemos tenido buenas y malas actuaciones, pero seguimos en la pelea", expresó Leyland.

Tienen frustraciones y preocupaciones, pero también tienen esperanza, como lo han demostrado las últimas dos semanas. Se trata de un equipo construido para ganar, que lucha para tener esa oportunidad. Ahora es tiempo de hacerlo.

"Sé que ha sido frustrante para nosotros", admitió Verlander. "Ha sido frustrante para los fanáticos y la ciudad, pero creo que deben aguantar como lo estamos haciendo nosotros. Creo que quizás la segunda mitad nos traiga mejor suerte".

Verlander ha sido una de las pocas constantes en el equipo, a pesar de sufrir su primera racha de tres derrotas seguidas en cuatro años. El respaldo ofensivo detrás de él, así como el resto de la rotación, ha estado más turbulento.

Detroit ocupa el tercer lugar en la Liga Americana en promedio de bateo, cuarto en porcentaje de embasarse y quinto en slugging. Ocupan el 10mo sitio en cuadrangulares, debajo incluso de equipos ofensivamente limitados como los Rays y Atléticos, y sexto lugar en carreras producidas.

El dúo estelar de cañoneros integrado por el venezolano Miguel Cabrera y Prince Fielder han respondido como se esperaba, aunque Fielder ha hecho más daño como bateador puro. Juntos, acumulan cerca del 36% de las carreras producidas de Detroit. El resto de la ofensiva, misma que aportó un balance en el lineup el año pasado, ha batallado enormemente, aunque cabe destacar que Austin Jackson ha tenido un buen año con el madero.

En cuanto al pitcheo, la rotación alrededor de Verlander ha mejorado bastante. Después de que las inconsistencias de Max Scherzer y Rick Porcello dejaron al cuerpo de lanzadores fuera de ritmo, ambos se han recuperado. Scherzer ha recuperado poco a poco su forma del 2010 para asumir el liderato de la Liga Americana en ponches por cada nueve entradas. Porcello ha disminuido su promedio de efectividad por cerca de tres cuartos de carrera en sus últimas cuatro salidas a pesar de tener un promedio de bateo en contra de .330.

Todas las claves para repuntar en la segunda mitad lucen razonables. No son automáticas. De cualquier forma, los Tigres son un equipo a seguir durante la segunda mitad.

"En algún momento tenemos que encendernos y ganar varios juego en fila", dijo Leyland. "No podemos asumir que eso pasará automáticamente porque así sucedió el año pasado. Mucha gente habla de eso. Yo no me confío. Cada año es diferente al anterior. Tienes que ser determinado y salir con todo a ganar".