(AP)

Durante los Entrenamientos de Primavera, los Cardenales pensaban que el punto fuerte de su club no estaba solamente en su roster. Pero para estar claros, San Luis estaba más que satisfecho con su talento y creían que muchos los subestimaban. Pensaban que tenían lo suficiente para ganar incluso sin el dominicano Albert Pujols y se sentían motivados por los que pensaban lo contrario.

Antes de su primer partido de la campaña, me encontré con una docena de jugadores de San Luis cenando juntos en un restaurante en Miami. El tener tantos peloteros en un solo lugar era un gran ejemplo de la unión del equipo. Y aquella unión, química, el creer del uno en el otro, es uno de los puntos fuertes de los Cardenales del 2012.

Por supuesto que existe un poco de resentimiento sobre la percepción de que eran personajes de reparto detrás de Pujols. El dirigente Mike Matheny habló del tema durante la pretemporada. Pero si ése era el sentimiento de los Cardenales, los campeones no se atrevían a mencionarlo públicamente.

"Eso no es lo que pensamos", declaró Matt Holliday.

Ahora, después de 42 encuentros en la temporada, San Luis se mide a un reto que nunca imaginaba. Su comienzo de 20-11 se ha disuelto debido a un bache de 3-8 en sus últimos 11 juegos. Una ventaja de cuatro juegos en la división ahora es de medio juego. Y los Cardenales ahora tienen una alta cantidad de lesiones.

Lance Berkman se pederá por lo menos de seis a ocho semanas de acción debido a una lesión en la rodilla derecha. El puertorriqueño Carlos Beltrán se perdió tres juegos la semana pasada debido a una molestia en una de sus rodillas. Jon Jay, Allen Craig y Kyle McClellan se encuentran en la lista de lesionados.

Chris Carpenter no ha lanzado en esta campaña debido a debilidad en el hombro, y Adam Wainwright ha enfrentado los obstáculos normales tras la cirugía Tommy John. En este lapso que han registrado foja de 3-8, los Cardenales han contado con solamente cuatro aperturas de calidad, dos del mexicano Jaime García, una de Jake Westbrook y otra de Lance Lynn.

Por su parte el bullpen, que tuvo un gran desempeño durante la recta final del año pasado, ha permitido carreras en 13 de sus últimas 14 presentaciones.

¿Entonces, cuál será el punto de partida para los Cardenales durante una estadía de siete juegos en el Busch Stadium contra los Padres y Filis?

Primero que nada, Berkman hace mucha falta en el terreno y en el clubhouse. En dos campañas encajó a la perfección, con su personalidad calmada que es de gran ayuda durante una larga temporada.

Sin Berkman, las responsabilidades de liderazgo caerán a otros veteranos como el dominicano Rafael Furcal, el boricua Yadier Molina y Holliday. San Luis todavía tiene experiencia, pero el camerino estará un poco más callado ante la ausencia del primera base veterano.

Ahora la presencia de Beltrán será más importante que nunca. El gerente general John Mozeliak se sintió confiado cuando se fue Pujols, siempre y cuando pudiera contar con Holliday, Beltrán y Berkman en salud y en la parte gruesa de la alineación.

Será interesante ver cómo evolucionarán las cosas. David Freese regresa a casa con un bache en el que batea de 34-3, y sin Jay o Craig, San Luis no tiene un gran margen de error.

El ataque de los Cardenales ha promediado 4.3 carreras por juego durante aquel trecho con marca de 3-8, pero si Freese puede entrar en ritmo, si Craig y Jay regresan pronto y si Holliday y Beltrán se mantienen en el terreno, los Cardenales podrán anotar suficientes carreras.

Posiblemente sea el pitcheo lo que le quite el sueño a Matheny. Wainwright ha tenido buenas presentaciones, pero en otras ha lucido como un lanzador que se recupera de una operación en el codo. Sin embargo, hay algunos serpentineros que han tenido salidas satisfactorias y otros que generan interrogantes.

En los últimos 11 compromisos solamente un abridor de San Luis ha pasado de la séptima entrada -- ese abridor es García (dos veces) -- así que el bullpen ha sufrido un desgaste. También debe descartarse la alternativa de un canje. Aún falta mucho para llegar a ese punto.

Además, si Mozeliak está listo para una transacción, para el directivo no le será posible adquirir un bate para la parte gruesa del lineup, un abridor fiable y un relevista de calidad. Los Cardenales seguirán en plena pelea en la División Central de la Liga Nacional, así que Mozeliak tendrá tiempo para ver a su club, observar el desempeño de jóvenes como Matt Carpenter, Matt Adams y Shane Robinson, y luego identificar bien los huecos que debe llenar.

De cierta manera, es un momento emocionante para los aficionados de los Cardenales. Pero no de la manera que esperaban. En Adams, Carpenter, Lynn, etc., los fanáticos de los campeones tienen un vistazo a los muchachos que pueden ser el núcleo de la franquicia para los próximos años. Estas no son las circunstancias ideales para San Luis, pero es una muestra de la clase de profundidad que ha conseguido la organización.

Cuando Pujols decidió unirse a los Angelinos, Mozeliak y el resto de la directiva de los Cardenales tomaron unas horas para respirar profundo y recordar que todavía tenían talento para ganarlo todo otra vez. Incluso con todas las lesiones, incluso con todas las decepcionantes salidas de su cuerpo monticular, los Cardenales siguen en el primer lugar. Aún tienen varios jugadores que han tenido éxito en el escenario más grande.

La meta inmediata de Matheny es que su club se enfoque en lo que tienen y no en lo que han perdido. No es una primera temporada de ensueño para el capataz, ¿pero a qué gran competidor no le gusta un gran reto?